Un nuevo lugar arqueológico bajo el Museo Carmen Thyssen
El nuevo Yacimiento Villa Romana en Málaga Centro abre oficialmente al público el próximo 3 de marzo, revelando una villa romana del siglo V situada bajo el actual Museo Carmen Thyssen. Este espacio arqueológico, gestionado por el Ayuntamiento de Málaga en colaboración con el museo, permite descubrir una parte fundamental de la antigua Malaka en pleno corazón histórico de la ciudad.
Durante años, el espacio fue objeto de un complejo trabajo de excavación y conservación.
Hoy se presenta como una visita guiada donde pueden observarse piletas de garum, estructuras industriales y evidencias del comercio mediterráneo que conectaba Málaga con otros territorios del Imperio romano.
Además, la experiencia incorpora gafas de Realidad Virtual.
Estas recreaciones permiten comprender cómo fue la villa en distintos momentos de su evolución.
Una villa romana bajo el Museo Carmen Thyssen
Las primeras excavaciones comenzaron en torno a 2005. Durante las obras de rehabilitación del edificio aparecieron los restos arqueológicos que hoy forman parte del recorrido.
Desde entonces, el trabajo ha sido constante: documentar, estudiar y conservar una villa romana que permaneció oculta durante siglos bajo el actual Museo Carmen Thyssen.
El reto técnico no ha sido menor. Integrar el yacimiento bajo un edificio ya construido exigió soluciones complejas, especialmente por las condiciones del subsuelo del centro histórico de Málaga.
Durante la excavación surgieron dificultades relacionadas con el nivel freático y con corrientes de agua subterráneas que atraviesan esta zona de la ciudad. Aún hoy, esa presencia se percibe en la humedad del espacio.
Gracias a un cuidadoso proceso de musealización, el visitante puede recorrer el yacimiento a través de pasarelas elevadas que permiten observar las estructuras originales sin comprometer su conservación.
La factoría de garum en la antigua Malaka
Los estudios arqueológicos indican que esta villa romana tuvo una importante función industrial vinculada a la producción de garum, la famosa salsa elaborada a partir de pescado triturado, hierbas y aceite de oliva. Este producto era muy apreciado en todo el Imperio romano.
En el yacimiento pueden observarse las piletas de salazón, donde se realizaba la maceración y conservación antes del envasado en ánforas para su transporte marítimo. Durante las excavaciones apareció una ánfora en excelente estado de conservación, testimonio directo de la intensa actividad comercial de la ciudad.
Esta producción no solo abastecía a la población local. También formaba parte de una red comercial mucho más amplia que conectaba la antigua Malaka con otros territorios del Mediterráneo. Así, Málaga se consolidó como enclave estratégico en el sur de la península ibérica.
Monedas y comercio en el Mediterráneo romano
Uno de los hallazgos más reveladores del yacimiento ha sido la aparición de monedas procedentes de distintos territorios del Imperio romano. Estas piezas confirman que la villa no era un espacio aislado, sino parte activa de una red comercial que conectaba la antigua Malaka con otros puntos del Mediterráneo.
La presencia de moneda extranjera refuerza la idea de que desde este enclave se exportaban productos como el garum, el vino o el aceite de oliva hacia regiones como la actual Italia, el sur de Francia o Asia Menor. Málaga no era un puerto secundario, sino un nodo estratégico en el comercio del sur de la península ibérica.
¿Existió una necrópolis bajo esta zona del centro?
En una de las áreas colindantes al edificio aparecieron varias tumbas rectangulares con restos humanos, lo que ha llevado a los investigadores a plantear la posible existencia de una necrópolis en esta parte del centro histórico.
Este hallazgo añade una nueva dimensión al yacimiento, mostrando que el espacio no solo tuvo uso industrial, sino también funerario en determinados momentos.
La proximidad con la actual Iglesia del Santo Cristo de la Salud refuerza esta hipótesis, ya que históricamente los espacios religiosos han tendido a superponerse sobre antiguos lugares de enterramiento. Como ocurre en muchas ciudades con siglos de historia, el subsuelo de Málaga sigue revelando capas que ayudan a comprender mejor su evolución urbana.
Una visita con Realidad Virtual en Málaga
Uno de los elementos más innovadores del recorrido es la incorporación de gafas de Realidad Virtual que permiten visualizar cómo fue la villa romana en distintos momentos de su evolución. Esta recreación ayuda a comprender mejor la distribución de los espacios y la actividad industrial que se desarrollaba en el lugar.
Gracias a esta experiencia inmersiva, el visitante no solo observa restos arqueológicos, sino que puede interpretar el yacimiento con una perspectiva mucho más completa y didáctica.
Cómo visitar el Yacimiento Villa Romana en Málaga Centro
La visita al Yacimiento se realiza en grupos reducidos de hasta 20 personas, con guía especializado del museo. Los pases se organizan principalmente en español y, bajo petición previa, también en inglés para grupos.
El acceso se realiza desde el propio Museo Carmen Thyssen, siendo necesario disponer de la entrada al museo y un ticket específico para el yacimiento. Además, se organizarán en determinadas fechas visitas gratuitas dirigidas a vecinos de la ciudad.
Nos parece una visita imprescindible para quienes buscan comprender la historia de Málaga más allá de sus fachadas. Un recorrido que conecta pasado y presente en pleno centro histórico y que, sin duda, empezaremos a recomendar a nuestros viajeros.
Para completar la experiencia sobre la Málaga romana, resulta interesante visitar también la villa Antiopa en Rincón de la Victoria, donde se conservan importantes mosaicos y testimonios del comercio marítimo en época romana, ampliando así la visión sobre el papel de Malaka en el Mediterráneo.
Muchos de estos lugares históricos también forman parte de las rutas que realizamos en nuestros tours en coche eléctrico por Málaga, una forma diferente y sostenible de descubrir el patrimonio de la ciudad mientras recorres sus calles.